sábado, 12 de diciembre de 2009

La apuesta del PC (& co.) para volver al Parlamento

Como sabemos, el Juntos Podemos (sin el PH) renunció a presentar canditados en 51 distritos y en todas las circunscripciones senatoriales del país. Apostó todo a 9 nueve cartas para diputados (6 PC, 2 IC y 1 NI), de las cuales solo 6 de ellas tienen alguna posibilidad. Uno a uno.


a) Hugo Gutiérrez (PC) Distrito 2 (Iquique).


Considerando que en la pasada elección la Concertación sacó el 43,83% (eligiendo a un PS) y el Juntos Podemos solo un 4,37%, las posibilidades de doblar son mínimas. La derecha sacó el 25% y los Regionalistas el 26% (eligiendo a una PAR, que hoy es candidata de la Alianza). Así las posibilidades reales de Gutiérrez están en capitalizar el electorado PS (con el apoyo de Soria incluido) dejando a Hormazábal (DC) fuera del parlamento.


b) Lautaro Carmona (PC) Distrito 5 (Copiapó).


El 2005 la Concertación sacó el 59,48% (eligiendo un PPD) y el Juntos Podemos un 7,07%, es decir entre ambos lograron un 66,55%, mientras que la Alianza sacó solo un 31,64% (eligiendo a un RN). Si bien, hoy va a compañado de una candidata DC a quien Carmona no podría vencer, tiene grandes posibilidades de salir elegido gracias al doblaje.


c) Claudio Narea (IC) Distrito 18 (Cerro Navia).


La suma de los votos de la Concertación (63,6%) más el Juntos Podemos (12,3%) del 2005, da la sorprendente cifra de 75,9%, lo cual aseguraría nuevamente el doblaje. Pero, la baja en la credibilidad del “clan Girardi” y la elección de un alcalde RN, sumado a la debilidad del canditado y los esfuerzos de la derecha romper el doblaje (presentando a Monckeberg), harían difícil la elección de Narea.


d) Guillermo Tellier (PC) Distrito 25 (Lo Espejo, San Miguel, PAC).


En 2005 el Juntos Podemos sacó un 19,36%, los cuales sumados al 47,86% de la Concertación (eligiendo un PDD) conformaría un techo electoral en torno al 67%, pues el 32% de la derecha (que eligió aun UDI) no muestra por donde podría disminuir, a pesar de presentar candidatos novatos. Así, la dupla Insunza – Tellier, tienen serias posibildades de doblar.


e) Roberto Celedón (IC) Distrito 38 (Constitución).


Si bien el Juntos Podemos solo sacó un 2,84% en 2005, Celedón (como independiente de la Concertación) alcanzó el 26%, todo lo cual sumado a la votación de Lorenzini (36,88%), podrían acercarlos al doblaje (con un 66%) en desmedro de la Derecha que obtuvo un 33% (eligió a un RN). Así, en el mejor de los escenarios el fallo será fotográfico.


f) Cristián Cuevas (PC) Distrito 46 (Lota, Lebú, Arauco, Cañete, Curanilahue).


En la pasada elección la Concertación logró el 45,9% (eligiendo un PS) y el Juntos Podemos un 21,4% (en total un 67,3%). En contrapartida un 32,6% votó por la Alianza (eligiendo a un UDI). Si bien Cuevas tiene posibilidades, se espera que parte del electorado tradicional DC (un 16%) no apoye al candidato PS, lo cual le restaría posibilidades para el doblaje.


g) Finalmente. Los otros 3 candidatos, Alvaro Cabrera (Nueva Izquierda) por Ñuñoa y Providencia; Daniel Garrido (PC), por Aconcagua; y Bárbara Figueroa (PC), por Santa Cruz; no tienen virtualemente ninguna posibilidad, al no tener medios para vencer al candidato oficialista y estar en zonas donde es casi imposible el doblaje.


Así dadas las cosas, y como soy un sujeto optimista, de acuerdo a mis cálculos de los 6 candidatos con posibilidades del Juntos Podemos, saldrían elegidos 4 diputados. En desmedro de 1 DC y 3 de la Alianza



miércoles, 11 de noviembre de 2009

sábado, 7 de noviembre de 2009

Conflicto Mapuche: De la negación al respeto

¿Y si todo fuera un problema de perspectiva? Pensemos. A mediados del siglo XIX aún no terminaban de definirse las fronteras en América del Sur, subsistiendo grandes zonas fuera del control de las nóveles repúblicas. El Estado de Chile, por ejemplo, ejercía el control efectivo de un territorio que iba desde la actual Región de Atacama hasta la Región del Bío-Bío, a lo que se le sumaban algunas poseciones de Valdivia al sur. Conquistó Chiloé en 1826 y fundó además una pequeña colonia en el Estrecho de Magallanes en 1843. Argentina, por su parte, extendía su territorio solamente hasta las Provincias de Buenos Aires y Mendoza, por el sur. Conquistando Jujuy en 1869 y las Provincias de Formosa y el Chaco hacia 1870, en el norte del país.

En el mismo período la nación mapuche era independiente y soberana, aunque si bien no había creado un Estado de acuerdo a parámetros occidentales. Ejercía el control efectivo sobre un territorio determinado, en el cual vivían al menos desde hacía varios siglos. Poseían un sistema de organización social (formas de gobierno), y estaban en plena capacidad de mantener relaciones con Estados vecinos. Tal como demuestra, los tratados firmados entre la nación Mapuche y el Imperio Español, y los numerosos parlamentos en los cuales se trataban cuestiones diplomáticas, problemas de límites, relaciones comerciales, etc.


De acuerdo con la Convención de Montevideo, el estado como persona de Derecho Internacional debe reunir los siguientes requisitos: a) Población permanente, b) Territorio determinado, c) Gobierno, d) Capacidad de entrar en relaciones con los demás Estados. Por lo cual, no sería errado considerar al pueblo mapuche, como una nación que perdió su “Estado” y vio consquistado su territorio por potencias extranjeras.

En este sentido, y desde una perspectiva histórica, ¿cómo debiera interpretarse el “conflicto mapuche”?: como la necesidad de reconocimiento de la diversidad cultural de un segmento de la población?, como el oportunismo de algunos para sacar beneficios materiales de una deuda histórica?, como los resabios de la invasión de dos países al territorio de un Estado vecino nunca reconocido como tal?, como un "simple" problema de justicia social?, como un problema de comunidades particulares?.

Para subsanar el problema endémico de las deudas históricas, de las negaciones, de las responsabilidades de las pasadas generaciones, habría que reconocer el derecho de todo pueblo a la libre determinación, aquí y ahora. Si el día de mañana la nación mapuche decidiera formar un Estado reinvindicando parte de los territorios que ocupaban hace poco más de 120 años, en honor a la justicia, poco podrían hacer los Estados argentino y chileno, más allá de ayudarlos en su empeño.

Un elemento interesante y fundamental de la Convención de Montevideo, es que el reconocimiento de que “la existencia política del Estado es independiente de su reconocimiento por los demás Estados”, en contradicción a la teoría política que señala que solo existe Estado cuando este es reconocido por otros Estados. Es decir, bastaría que ellos se lo dieran, aunque casi nadie lo reconociera (como ocurre con Abjasia y Osetía del Sur) y constituiría un Estado. Ahora bien, tampoco bastaría la declaración unilateral de independencia y el reconocimiento político de aliados hipotéticos (al estilo kosovar), pues “... ni el reconocimiento es suficiente para crear un estado, ni su ausencia lo suprime.”

Quizás falte un tiempo, si seguimos las fases que señaló Gandhi que tenía toda lucha por una causa justa. Ya pasamos por la “negación” (de largas décadas), la “burla” (de nuestra clase dirigente) y la “indiferencia” (del grueso de la población), ahora estamos en la transición de la “calumnia” (de los medios) a la “represión” (de las fuerzas del Estado chileno) ... para que un buen día, esperemos no demasiado lejano, llegue el momento del “respeto" (por la nación vecina).



lunes, 29 de junio de 2009

Algún día aprenderán a vengarse ...

“... Desde mucho tiempo atrás estaban en vigencia leyes que amparaban la propiedad de los indios reconociédoles su derecho de posesión del suelo que ocupaban; pero esto no fue un obstáculo para la codicia de nuestros civilizadores: no uno, cien procedimientos encontraron para burlar la ley y despojar a los indígenas, unos disimulados e injeniosos, groseros y descarados otros.


El más común fue este: el aventurero averiguaba el nombre del cacique ocupante de las tierras de que trataba de apoderarse, anotaba sus límites, y luego buscaba un mapuche cualquiera que por cinco o diez pesos se presentaba a la escribanía como si fuera el cacique dueño de las tierras en cuestión.

De acuerdo o no con el notario (porque algunas veces era éste sorprendido) se extendía la escritura, en que el supuesto cacique vendía su propiedad al aventurero por una suma proporcionada, de que se daba por recibido; el comprador, por lo común le dejaba por cuatro o cinco años el dominió de la ruca y de algunos terrenos adyacentes sin gravamen alguno y solo a condición de que le cuidase la propiedad. El mapuche, naturalmente, no sabía firmar; lo hacía a ruego un amanuense cualquiera, y el negocio quedaba concluido.


Años después, fenecido el plazo que se había fijado en la escritura para la entrega total de la propiedad, y cuando ya se había extendido la opinión de que el aventurero era dueño de vastos dominios, se presentaba éste a la ruca del cacique a exigir el cumplimiento de lo pactado. La víctima que, como no tenía noticia de lo que en su contra se había fraguado, no entendía una palabra de lo que se le pedía, naturalmente se negaba a entregar su hogar y sus tierras a aquel advenedizo. Entraba entonces a obrar la justicia y después de los trámites acostumbrados, se presentaba algún ministril acompañado de fuerza pública y lanzaba de su propiedad a1 infeliz indio, le destruía sus sementeras, le quitaba sus ganados para pagarse de las costas y le quemaba su ruca, para que no tuviese la idea de volver a reconquistarla.


El cacique tenía que alejarse con sus mujeres y sus hijos, y volviendo la cabeza a la distancia para mirar por última vez la rústica choza en que había nacido, a1 verla presa de las llamas, se humedecian sus ojos y proferían sus labios una maldición contra aquella cultura que llegaba hasta sus tierras, y jurando vengarse se internaba en las selvas. Pero aquel desdichado no se vengaba generalmente, porque la civilización que le arrebató cuanto tenía, tuvo caridad con él y le dio los medios de calmar las amarguras de la vida, le enseñó a beber alcohol y con este precioso lenitivo el mapuche, enervando sus sentidos, perdió su energía vengadora ...”


Julio Valdés,

“Sinceridad: Chile íntimo en 1910”,

(pp.172-173), Imprenta Universitaria, Santiago, 1910

jueves, 25 de junio de 2009

Otra razón más para no confiar en un milico en el poder ...

En recientes declaraciones el Presidente Hugo Chávez mostró una vez más que lo suyo es el pragmatismo en las relaciones internacionales, matizado con un bipolarismo mediático. Aquí no importa la democracia, la voluntad del pueblo, el derecho a reunión, manifestar el descontento, tampoco investigar supuestas irregularidades. Lo relevante es defender al aliado (con quien además se hacen buenos negocios) y atacar al enemigo común.


Es decir, todo sería culpa del “Imperio” (Gringolandia, los Estados Juntos, como quieran llamarle), y todo enemigo de dicho imperio pasa a ser un “buen amigo”, más aún cuando es poderoso y también tiene mucho petróleo. No es muy distinto a la máxima estadounidense que durante la Guerra Fría se alió con cuanto grupo anti-democrático y dictadura hubo en Latinoamérica, África y Asia, para combatir la supuesta “amenaza comunista”.


Chávez se manifiesta absolutamente seguro que su “hermano” político, Ahmadiyedad, ganó “con todas las de la Ley” las elecciones iraníes y que no hubo fraude. Está en su derecho a creerlo, a pesar del mar de denuncias y de los antecedentes entregados. Señala luego que todo es un montaje de la CIA, las protestas, los muertos (al menos 18), la detención arbitraria de opositores (cerca de 700), los ayanamientos, el uso de francotiradores, el cierre de medios de prensa y la censura en Internet. Todo sería parte del ataque permanente del Imperio contra la “Revolución Islámica” que lleva 30 años en el poder. Esta campaña incluye diversos bloqueos, boicots y ataques, así como la entrega de armas a Sadam Huessein (en los '80s) y la Guerra de Iran e Irak.


Debería sorprender que un líder que se auto define como revolucionario, de izquierda y defensor de los principios boliviarianos (de igualdad, libertad e integración regional), apoye a un líder ultraconservador de inspiración religiosa, que no cree en la igualdad (entre hombres y mujeres, por ejemplo), no respeta la libertad y cree que "integración" significa promover grupos políticos afines a su "visión del islam" como fuerza política en otros países, como Hamas en Palestina y Hezbolá en el Líbano. Sin embargo, no sorprende a nadie.


Evidentemente los pueblos tienen el derecho a darse los gobiernos que quieran, y si quieren una República Islamica, están en su derecho de hacerlo, pero aquí hay suficientes antecedentes para suponer que la voluntad soberana del pueblo no fue respetada. Aun así el líder “bolivariano” sale a defender lo indefendible, desde unos resultados "sospechosos" hasta las acciones de represión del gobienro iraní, acusando al Imperio de meter la cola. Incluso gobiernos tradicionalmente intervencionsitas (como EE.UU.), guardaron distancia crítica al respecto, y solo condenaron la represión de las protestas.


Como ejemplo del absurdo de la represión, en el marco de las eliminatorias para el mundial de Sudafrica 2010 se disputó un partido entre Corea del Norte e Irán, en dicho partido aparecieron 4 jugadores con una pulsera deportiva de color verde. El color verde ha sido el color utilizado en las protestas contra el supuesto fraude en las elecciones. Inmediatamente esos 4 jugadores, fueron expulsados de la selección nacional de fútbol.


Se podrán hacer críticas tibias, se puede también guardar silencio, pero justificar la represión, la censura, el bloqueo de las redes de telecomunicaciones, la detención de opositores, el asesinato de manifestantes en manos de agentes del Estado, solo por una supuesta injerencia de tu enemigo en los hechos, no se sostiene lógicamente. Más inteligente es la postura del gran ayatolá Montazerí, que sin entrar en el mérito de la reivindicación dijo: "Si el pueblo de Irán no puede reivindicar sus derechos legítimos en manifestaciones pacíficas y se mantiene la represión, la frustración creciente podría eventualmente destruir las fundaciones del Gobierno y provocar de este modo su caída".


domingo, 21 de junio de 2009

El Necio

Para no hacer de mi icono pedazos,
para salvarme entre únicos e impares,
para cederme un lugar en su Parnaso,
para darme un rinconcito en sus altares
me vienen a convidar a arrepentirme,
me vienen a convidar a que no pierda,
mi vienen a convidar a indefinirme,
me vienen a convidar a tanta mierda.

Yo no sé lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
Allá Dios, que será divino:
yo me muero como viví.

Yo quiero seguir jugando a lo perdido,
yo quiero ser a la zurda más que diestro,
yo quiero hacer un congreso del unido,
yo quiero rezar a fondo un hijonuestro.
Dirán que pasó de moda la locura,
dirán que la gente es mala y no merece,
mas yo seguiré soñando travesuras
(acaso multiplicar panes y peces).

Dicen que me arrastrarán por sobre rocas
cuando la Revolución se venga abajo,
que machacarán mis manos y mi boca,
que me arrancarán los ojos y el badajo.
Será que la necedad parió conmigo,
la necedad de lo que hoy resulta necio:
la necedad de asumir al enemigo,
la necedad de vivir sin tener precio.

Silvio Rodríguez, 1991.

miércoles, 17 de junio de 2009

¿Qué diablos está pasando en Irán?


A propósito de elecciones y de ultraconservadores. Lo que está ocurriendo en Irán en estos días presenta más dudas que respuestas, escodiéndose detrás de la confusión de comunicados contradictorios, noticas alarmantes, disturbios callejeros y represión policial con muertos y heridos. Se habla de fraude electoral, de Golpe de Estado, de intervencionismo occidental, de intentos de desestabilización de la democracia iraní, entre otras cosas.

Lo cierto es que por primera vez votó el 85% de la población; que occidente tenía grandes esperanzas de ver derrotado a Ahmadineyad y vencedor a un gobienro moderado; y que existen numerosas denuncias de fraude. La mayor de todas es la comunicación de la Junta Electoral que habría telefonado a Musaví para anunciarle su victoria, dienciéndole "vaya preparando su discurso". Luego un grupo de militares habría ido a verlo, diciendo que no aceptarían dicha decisión. Apareciendo, antes de las 72 horas legales, los resultados falsos, que daban como ganador a Ahmadineyad.

Las sospechas, se
acrecientan ante la negativa incial del gobierno a contar nuevamente los votos, o a anular las elecciones convocando a nuevos comicios, y a la ausencia de manifestaciones populares en apoyo del presidente que habría conseguido el 62%. De acuerdo a información extra-ofical Ahmadineyad solo habría conseguido el 13% de los votos, contra un 45% de Musaví y un 31% de Karrubi (quien desaparece en el conteo oficial con menos del 1%).

Al respecto, reproduzco una supuesta nota oficial enviada por el Ministerio del Interior iraní al Líder Supremo Alí Jamenei (máxima autoridad del país), donde se desglosan los verdaderos resultados de las elecciones iraníes. Texto aparecido en el diario El País de España.


Nota Oficial

Fecha: 23.3.1388 (12-06-2009)

Ministro del Interior

A la atención del Guía Supremo Jamenei

Saludos cordiales,

Dado que usted estaba inquieto por lo que respecta al resultado de las décimas elecciones presidenciales y dado que encuentra preferible que Ahmadineyad siga en el puesto, a causa de lo sensible del momento hemos abordado la cuestión conforme al programa previsto y para prevenir futuros acontecimientos los candidatos y los líderes de los partidos están bajo vigilancia.

Los votos son los siguientes:

Total: 42.036.078

M. H. Musaví: 19.075.622

M. Karrubí: 13.387.104

M. Ahmadineyad: 5.698.417

M. Rezai: 3.754.218

Votos nulos: 38.216


Sadegh Mahsuli